Imagen tomada de: http://www.kutxi.es/wordpress/2008/02/08/El contacto visual ejerce un poder muy grande sobre nuestro desenvolvimiento en la sociedad. Mirando a una persona a los ojos podemos saber, en parte, cuáles emociones está experimentando. Los seres humanos, constante e inconscientemente, estamos buscando en el rostro y los ojos de los demás sus estados de animo, sentimientos, emociones, etc., esto porque queremos descubrir qué está sintiendo esta persona, para así tener una comunicación mas asertiva. Por ejemplo mirando a los ojos a alguien podemos saber si está feliz o enojada, ya que “las pupilas reflejan nuestras emociones. Cuando estamos enojados, decepcionados, o aun si estamos mintiendo, las pupilas se contraen, ahora, cuando la gente está contenta o emocionada las pupilas se dilatan” (1).
Se puede decir que el significado de un contacto visual hace parte de la cultura, ya que en ciertos países mirar a una persona a los ojos es sinónimo de respeto y educación como en Finlandia, al saludarse dos personas (2); en cambio, en otros países, por ejemplo los de Asia Oriental, el contacto ocular puede llevar a malentendidos.

El contacto visual es demasiado importante en cuestiones como el coqueteo. Es una etapa crucial en la seducción. La experiencia demuestra que entre más segura y confiada s

ea la mirada de un hombre hacia una mujer, más probabilidades de éxito va a tener con ella. Y las mujeres siempre expresan el interés hacia el hombre que les gusta mirándolo (3).
Otro aspe

cto de las relaciones humanas en el que el contacto visual es determinante, es en el desarrollo del bebé recién llegado al mundo y al hogar, pues éste lo hace sentir que está acompañado y que de alguna manera u otra hay alguien que lo protege. También, servirá para que en corto tiempo la madre descubra que tiene una verdadera relación con su bebé. Y además de todo esto, el contacto visual ayudará a fortalecer las destrezas del niño en su desarrollo social (4).
Imagen tomada de: http://www.bbmundo.com/bbcasting_johnson/h_formas.aspEs completamente cierto que, en el contacto ocular, ver y mirar pueden ser dos cosas muy diferentes, pues el término ver sugiere algo muy superficial (por encima), evitando todo contacto directo visual; por el contrario, el acto de mirar necesita un análisis profundo, requiere de una atención y contacto especial, y es allí, en una mirada, donde se conocen los sentimientos. Por ejemplo, cuando se sostiene una conversación con alguien que miente y éste no es capaz de mirar al otro, sólo de verlo de hito en hito, representa que esta persona no puede permitir que exista un contacto visual en el cual pudiera ser descubierto en su mentira, a parte de esto, no se puede descuidar en su lenguaje corporal, pues éste también lo podría delatar.
Muchos estudios sugieren que si se mira a un lado o a otro, o arriba y abajo se evocan pensamientos, recuerdos, entre otros. En la siguiente dirección electrónica podemos encontrar cómo la dirección a la que miran nuestros nos indican qué tipo de información está procesando nuestro cerebro:
http://www.blifaloo.com/info/lies_eyes.php. Al final, sin importar la dirección que tome nuestra mirada, ella refleja lo que nuestra mente o cerebro hacen o sienten.
Es un hecho real que nos incomoda hablar con alguien que no nos mire directamente a los ojos o que oculte sus ojos, sin mencionar lo incómodo que se siente hablar con alguien ciego por primera vez, pues es necesario conocer al otro cuando de verdad se quiere mirar, por que mirar permite conocer y ser conocido. De esta manera, es innegable que la mirada constituye uno de los lenguajes principales de nuestro cuerpo; por ejemplo, cuando los ojos brillan demuestran que la persona esta feliz o enamorada, cuando se encuentran opacos y se resisten a tener un contacto perdurable puede ser que la persona esté triste o no desee dejar ver sus sentimientos.
Imagen tomada de: http://www.marianistas.org/~justiciaypaz/cuaresma/Materiales%20cuaresma/Globo_de_la_vida/Fotos/Ojos.JPG
La mirada es la primera en expresar un sentimiento, pues es lo primero que vemos en el otro cuando interactuamos con él.
BUEN CONTACTO VISUAL PUEDE HACER LA DIFERENCIA EN UNA COMUNICACIÓN