domingo, 6 de abril de 2008

IV. ARGUMENTO

“… ¿No vez ahora que el ojo abraza la belleza de todo el mundo? Es el amo de la astronomía y el hacedor de la cosmografía; aconseja y corrige todas las artes de la humanidad; conduce a los hombres a diferentes partes del mundo; es el príncipe de las matemáticas y las ciencias que se basan en él son absolutamente ciertas. Ha medido las distancias y tamaños de las estrellas; ha encontrado los elementos y sus localizaciones;… ha hecho nacer la arquitectura y la perspectiva y el arte divino de la pintura. O cosa excelente, superior a todas las otras creadas por Dios… ¿Qué pueblos, qué lenguas describirán por completo su verdadera función? El ojo es la ventana del cuerpo humano a través de la cual el hombre reconoce su camino y disfruta de lo bello del mundo. Debido al ojo, el alma está contenta de permanecer en su prisión corporal, ya que sin él, tal prisión corporal es tortura.”

Leonardo Da Vinci (1452-1519)[A]

Estas son algunas de las partes que componen el ojo humano; vamos a describir brevemente cada una de ellas:

[B]




Iris. Brinda el color al ojo. Controla la cantidad de luz que entra al ojo. Permite la dilatación o contracción pupilar.
Cristalino. Tiene una forma biconvexa. Está compuesta en un 65% de agua y un 35% de proteínas. Está situado atrás del iris y delante del humor vítreo. Enfoca objetos situados a diferentes distancias. Refracta la luz.
Córnea. Permite el paso de luz a las porciones interiores y protege al iris y cristalino. No posee irrigación sanguínea. Se nutre de lágrimas y humor acuoso. Posee muchas terminaciones nerviosas.
Coroides. Mantiene la temperatura y nutre estructuras del globo ocular.
Humor acuoso. Liquido que fluye por la cámara anterior y posterior que oxigena y nutre la córnea.
Humor vítreo. Liquido gelatinoso y transparente que rellena el espacio entre la retina y el cristalino. Es amortiguador ante posibles traumas.
Retina. Tejido fotorreceptor. Contiene las células fotorreceptoras, se comunica directamente con el nervio.
Pupila. Regula la iluminación que llega a la retina.
Nervio óptico. Transmite la información visual desde la retina hasta el cerebro (reconocimiento de imágenes).
Membrana hialoidea. Capa superficial del cuerpo vítreo del ojo, entre las superficies del vítreo primario y secundario y en los límites del conducto hialoideo.
Cuerpo ciliar. Engrosamiento de la capa vascular del ojo que une el iris con la parte anterior de la coroides.
El punto ciego. Ubicado en el lugar por donde penetra el nervio óptico, carece de conos y bastones, por lo cual es insensible a luz.
Fóvea. Porción pequeña de la retina, carente de bastones y con gran cantidad de conos, que constituye el punto de máxima agudeza visual.
Las siguientes estructuras no intervienen en la visión, pero dan protección al ojo:
Cejas. Impiden que el sudor caiga en el ojo, y lo irrite.
Pestañas. Filtran la luz y retienen los cuerpos extraños.
El aparato lagrimal. Está formado por los órganos encargados de producir (glándulas lagrimales) y conducir las lágrimas (bolsa lagrimal y conducto inferior de las fosas nasales). Las lágrimas lubrican los ojos y los protege frente a sustancias extrañas y frente a infecciones porque contienen sales y lisozima, una enzima que destruye las bacterias[C].

El ojo es uno de los órganos encargados de la visión, porque “el órgano que efectúa el proceso de la visión es el cerebro; la función del ojo es traducir las vibraciones electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro”[D]. Se encuentra dentro de las cavidades óseas llamadas órbitas; es de forma esférica y tiene un diámetro de 2,5 cm. Al exterior está protegido por los párpados, cejas, pestañas y una película de lágrimas. Los ojos están directamente conectados con el cerebro a través del nervio óptico. Cada ojo es movido por seis músculos, a saber: recto superior, inferior, lateral y medial; oblicuo superior e inferior. Estos músculos permiten enfocar unos 100.000 puntos diferentes del campo de visión.




[E]





Los rayos de la luz entran a través de la pupila y atraviesan los medios transparentes. Éstos son concentrados por la córnea y el cristalino para formar una imagen real e invertida en la retina. La retina contiene millones de células sensibles a la luz, llamados conos y bastones que trasforman la imagen en un conjunto de impulsos nerviosos. Estos impulsos se transmiten a lo largo del nervio óptico hasta el lóbulo occipital del cerebro. La información procedente del nervio óptico de cada ojo es procesada en el cerebro para producir una única imagen coordinada y tridimensional única.

“Los seres humanos son capaces de enfocar un objeto con ambos ojos. Este tipo de visión, llamada visión estereoscópica, es importante ya que permite la percepción de la profundidad”[F].



[G]

1 comentario:

José Garcia dijo...

SOBIA MARCELA, tu recibiste unas diapositivas donde se te informaba como se reseña un texto. En un blog, un texto no se reseña así. Además, es necesario, no solamente acceder a la fuente de información, sino también, comentar con juicio claro y criterio unificado.
CORDIAL SALUDO.
JOSÉ ANTONIO GARCÍA